Todo lo que perdiste

0af70e9162e48cc45f0fccc456b7603d Todo lo que perdiste

Todo lo que perdiste

Todo lo que perdiste, no tiene cabida en este comienzo de año, la gente comienza o termina el año anterior a base de propósitos.

Hoy, es el momento de comenzar a sincerarnos. En lo particular, sí, porque si no funcionamos bien en lo personal, lo profesional se tambalea.  Voy a recordarte que el liderazgo depende de quién lo ejerce y de qué manera lo hace.

Ser líder, es un entrenamiento constante en aspectos básicos y que muchas veces pasamos por alto. Porque tenemos la tendencia a olvidarlos por sumergirnos en otras capas y condiciones.

El general Douglas MacArthur dijo:

“No existe seguridad en la vida; solo existen las oportunidades.”

Y para que puedas identificarlas, aprovecharlas cuando se presentan debes tener, la cualidad más importante del liderazgo, visión.

Los líderes tienen una idea clara de a dónde van, de su futuro y se estimulan a conseguir aquello que se proponen. Por algo lo dibujado allí, en el porvenir.

Es importante fijar metas, no propósitos.

Escribir en un papel, pedirle a todos los santos o a las deidades, no hará que se cumplan los propósitos. Tienes que realizar un trabajo mental y físico.

El trabajo mental consiste en prepararte cada día. ¡Sí! Leíste bien, cada día.

No hay excusas. Ni siquiera intentes pensar en excusas.

No puedes pensar en límites.  Al ponerte limitantes en tu cabeza, detienes toda posibilidad de éxito. Ya he dicho suficientes noes.

Si, puedes prepárate diariamente. Puedes leer un libro a la semana. Debes motivarte con vídeos motivacionales. Ahora puedes despertar por la mañana y buscar un programa estimulante, la música que te relaja y otra que te haga ponerte en acción.

Comienza a visualizar tu meta

Concentra tus esfuerzos en ejercicios físicos. Emprende una cruzada a meditar para lograr concentración.

Si, puedes comenzar a equilibrar tu vida personal y profesional para ganar energía, con una dieta sana y divertida.

¡Vaya manera de empezar un año!

Te voy a dejar esta pregunta y espero que la reflexiones segun tu vida, objetivos y metas:

¿Qué me he perdido y  qué me puedo perder?

Y no te preocupes en recordarte la lista de amargas experiencias, desengaños y sinsabores del año que terminó. No solo tú lo has vivido. o También, un 90% de la gente que te rodea.

Solo que debemos actuar en consecuencia. Cuando los cambios son rápidos, dos preguntas deben acompañar tus pensamientos continuamente: ¿Qué intentó hacer?

Y, ¿Cómo intentó hacerlo?

Yo creo firmemente que debemos  centrarnos en el presente y la visión de uno mismo con respecto a los objetivos. Qué queremos desarrollar en nuestras vidas personales y a nivel laboral.

El desarrollo de una visión clara del líder, y, así mismo, una de la organización. Repercute directamente en un futuro ideal con las personas adecuadas y que depende de tu liderazgo.

Lo importante es conocer y reconocer, tus propios valores. Ponerlos en práctica. También, los valores de la organización. Pues estos pasan a ser factores importantes y determinantes al momento de actuar para conseguir metas comunes e individuales.

Así que, en buena parte, este año, a través de Potencia líderes. Te daremos terapia de choque o un poco de amargo de angostura. Para saber si estás dispuesto a obtener tus objetivos.

Y, pensándolo bien, ¿no crees que llegó el momento de una buena sacudida en tu vida?

De pensar seriamente, ¿Cuáles son los principios que organizan tu negocio en los que crees y que representas?

En lo personal, ¿Crees que es hora de pasar a la acción?

Piensa en, ¿Cómo sería tu negocio ideal?

Considera ¿Cómo sería tu trabajo ideal?

Yo te dejo reflexionar sobre esto: ¿Crees que es hora de comenzar a triunfar?

“La valentía es considerada con justicia la más importante de las virtudes, pues todas las demás dependen de ella.” Winston Churchill

Piensa en todo lo que te has perdido por no haberlo hecho, pero piénsalo rápido. Porque luego entramos en área de arrepentimientos, quejas y lamentaciones. Y de allí, no sacamos nada, ni siquiera las ganas de comernos al mundo.

Brian Tracy, dice:“La cualidad de la valentía significa estar dispuesto a asumir riesgos para lograr las metas sin tener ninguna garantía de éxito”.

Así pues, te invito a ser este año, más valiente que nunca. A considerar las razones por las cuales poner en marcha tus objetivos para alcanzar metas. Los propósitos son buenos. Sin embargo, los objetivos coordinados, su puesta en acción, son los condicionantes para llegar a las metas y hacer algo extraordinario.

¿Qué quieres lograr este año?

¿Liderazgo? ¿Libertad financiera? ¿Una empresa de éxito? ¿Tiempo para tu vida personal?

¿La magnífica oportunidad de trabajar en lo que te gusta?

¿Crear tus propios sueños y no los de alguien más?

¿Trabajar desde dónde, cómo y cuándo quieras?

¿Tener relaciones profesionales y humanas muy enriquecedoras con personas que tú escojas?

Crear una vida así, es posible. No hay límites, entonces, comienza a quitar los lazos que se aferran a lo antiguo. Lo viejo y desgastante de pensar en absurdos muros delante de tu futuro imparable.

Ahora, tienes una nueva oportunidad, haz uso de ella.

Y ahora, todo eso, debe pasar a la acción. Nada de ideas o, yo tengo una idea. No. Comienza por ponerte en marcha, conviértela en un proyecto y haz lo necesario para llevarla a cabo.

Porque, fíjate qué cosas tiene el destino, mientras yo pensaba que sería feliz con una familia recién formada en 2014 y con la llegada de un nuevo miembro.

De manera, mezquina y ruin, un ser humano malvado, me quitó de enfrente mis oportunidades. Y trató de atraparme en un país sin ninguna posibilidad.

Resultado de la famosa familia basada en mentiras (según valores humanos negativos de un lado): no funcionó, mi proyecto de Potencia líderes que había iniciado en España se paralizó.

Mi carrera profesional comenzó a estancarse y mis esfuerzos se concentraron en  no dejar que me arrebataran a mi hija. Porque según el criterio del progenitor, yo no soy nacional de este país y por lo tanto debía abandonarla en sus manos.

Y sin saberlo, de nuestro lado, el de mi verdadera y hermosa familia, mi hija y yo. Comenzamos la aventura de amarnos mucho más. Aprender de nosotras y crear un lazo precioso madre-hija.

Yo tomé al mismo tiempo la decisión de formarme, de prepararme y de reinventarme a nivel profesional y personal. Tome las riendas de mi vida.

Este año, vengo por más y con muchísima fuerza. Nos vamos a demostrar aquí en Potencia líderes, que somos capaces y ustedes se vienen en este viaje hacia el éxito, como invitados de primerísima clase.

Vente conmigo en este recorrido imparable. Enloquece con lo que te encanta hacer y hazlo mejor cada día.

Desde cualquier lugar del mundo, tienes la oportunidad de contactarme y te invito a que lo hagas: potencialideres@gmail.com

Comparte tus experiencias conmigo y no te olvides de participar en nuestro sorteo de enero para las mejores recomendaciones en emprendimiento de negocios, personalizadas.

Yo estoy completamente segura de tus habilidades y potencialidades profesionales. Y confío en que podrás llevar tu proyecto hacia adelante. Recuerda: Es necesario la valentía y la acción para ir a por tus logros.

Puedes organizarte como quieras, con las personas que quieras y en el tiempo que quieras. Es una cuestión de comenzar. No pierdas tus oportunidades otra vez.

Dedica el número de horas que sean necesarias, los recursos que tengas y los conocimientos que ya tienes, junto a los que vas a adquirir.

No des explicaciones, solo, usa esta oportunidad para tener éxito.

La energía del liderazgo

03ec43c35d8b4b968f18e28373fa2a7f La energía del liderazgo

La energía del liderazgo

La energía del liderazgo ha estado presente en todas las conferencias que he visto y he estado como público. He tenido la oportunidad de sentir como emanan una energía vibrante los conferencistas.

Recuerdo, dos días de conferencias, sin parar más de diez mil personas en un mismo lugar. Y una mañana, justo a las once, todo el mundo de pie y bailando.

Sin necesidad de estimulantes, ni alcohol, ni ninguna otra cosa. Solo nosotros, disfrutando de todo lo que estuvimos viviendo y aprendiendo.

La energía del liderazgo cuando se esparce, revitaliza, contagia y libera las mejores emociones. Y lo más importante hace que las personas demuestran una actitud positiva increíble.

¿De dónde logran sacar los conferencistas esta energía?

Todo se basa en la autoconfianza y la autoestima de esa persona, del poder de transmitir su actitud mental positiva a los otros que lo escuchan y le ven. Eso, conectado a una historia que sea real y que toque el corazón de los asistentes, podrá llevarte a superar miedos, límites y romper con creencias arraigadas en nuestra mente.

Las mismas creencias que nos paralizan, que nos llenan de miedo y nos hacen cerrar toda oportunidad de cambio en nuestras vidas. Por eso, la energía del liderazgo es tan importante para los equipos de trabajo.

Es bien sabido que empleados de empresas, mejoran sus resultados y rendimiento como equipo, cuando la empresa inicia un plan de incentivos, reconocimientos y afirmaciones basados en el buen trabajo de los miembros.

El reconocimiento del líder

El reconocimiento lleva a las personas a mejorar de forma inmediata, a buscar resultados para lograr que vean lo bueno que él o ella es capaz de hacer.

Sólo se consigue a través de un líder capacitado para canalizar la energía del liderazgo de tal manera, que los empleados se sientan emocionados cada vez que ese líder está con ellos.

Lo que a su vez, les lleva a trabajar con más actitud y energía positiva, buscando resultados increíbles. Parece sacado de fábula, como los gestos, las palabras y la energía de una persona, pueden sacar lo mejor de otras.

Hace muchos años, yo trabajé en una compañía donde el encargado nacional era mi jefe. Este señor no tenía una actitud positiva, al contrario, era fatalista y un negado de esos, de primeros puestos, aquel de: yo llevo la bandera.

Su jefe, el vicepresidente internacional de la empresa, era un líder nato.

La gente de ventas se movilizaba a vender como nunca, cuando sabían que ese señor llegaría al país donde estábamos nosotros.

Por cosas del destino, la oficina principal de la empresa estaba en otro país y este líder vivía allá. Así pues, cuando se anunciaba que este señor venía, las ventas se disparaban y todo el mundo comenzaba a vender como si no hubiera mañana.

Y sabes qué, no era por miedo o por ganar más dinero que la gente de ventas lo hacía.

Había algo detrás, mucho más impresionante.

Un día, hablando con algunos compañeros, ellos me dijeron, “tú la última vez que el señor “X” vino, no lo viste porque estuvimos con él en formación.  Ya verás cuando lo conozcas, te va impactar, él es de los mejores.”

Yo revisé todos los resultados de ventas, en los meses de visita de este señor y yo pregunté si había incentivos cuando él venía. Y generalmente no los había, sólo en contadas ocasiones y ciertos concursos nacionales que se hacían. Pero, nada más.

El día que lo vi, el señor “X” venía con mi jefe. Y me preguntó, al mismo tiempo que extendía su mano: ¿Usted es Laura? Yo contesté sí y le di la mano. Inmediatamente me dijo: “Gracias Laura usted es una campeona. Gracias por ayudarnos a resolver los inconvenientes antes de mi llegada. Quiero decirle que su trabajo con los reportes de ventas es magnífico, usted tiene la garra y la fortaleza de una campeona.”

Yo me quedé, con la mirada perdida en su cara, porque además, todo esto me lo dijo mirándome a los ojos y  con una sonrisa tan amplia, al mismo tiempo que sincera.

Y yo pensando: “me llamo campeona, a mí, que no me dan ni las gracias.”

Él entró y todos los vendedores fueron pasando uno por uno a la oficina. Y esto no era porque él tenía una reunión con cada uno, no.

Sencillamente, la gente se apostó en una fila, a esperar que él les diera permiso para pasar. Y esa fila era solo para saludarlo.

Él los saludaba a todos y cada uno. Se levantaba a recibirlos en la puerta y los llevaba a su escritorio, al terminar les acompañaba para despedirse y les abría la puerta.

El vicepresidente internacional. ¡¡AHHH!! Pues sí, ése era el líder.

El equipo de ventas se volvía loco, cuando este señor anunciaba su llegada y créeme, las ventas incrementaron.

El aprecio sincero que mostraba

La forma de saludar cada mañana a todos, su sonrisa, energía y sobre todo el respeto hacia los otros.

Todo ese conjunto, hacia la energía de su liderazgo y lo transmitía a todo el mundo.

Cuando yo dejé de trabajar con esta empresa. Al único que extrañaba de allí y al que sigo admirando hoy en día, es al señor “X”. En la actualidad es el presidente de la empresa. Un hombre al que admiré y admiro.

La energía de su liderazgo

Su liderazgo es absolutamente cautivador y su energía altamente contagiosa. La energía del liderazgo es necesaria y debe ser sobre todo auténtica.

La energía positiva, la actitud y el reconocimiento pueden lograr movilizar a las personas, mucho más que el dinero. No lo olvides.

No estás solo

warrior-1463459_1920-300x200 No estás solo

No estás solo

No estás solo, creeme, realmente no lo estás. Así me decía, mentalmente al ver los ojos de mi angelito. Hay etapas que debemos superar.

Ciclos que deben ser vividos,  destacados. Vistos de frente, a los ojos.  Llorados. Dolorosos, intensos, punzantes y penetrantes, pero que en definitiva no pueden tener la fuerza para quitarte los sueños o borrarte las ganas. Porque categóricamente la vida continúa.

El 23 de abril de 2015, fue la fecha de última publicación activa de este blog, de mis redes sociales y hasta de los grupos de Linkedin a los que pertenecía.

Allí, era una de los miembros destacados y principales por mi participación activa. Justo tres días después de esa fecha, ocurrió una situación inimaginable para mí, la misma que me llevó a silenciar mi mente y creatividad. Mi enfoque se concentró en proteger a la persona que amo y en protegerme.

Mi vida cambió. La vida de mi niña se volvió completamente dependiente de mí. Lo más absurdo fue entender que la persona a la cual le confié todo, era la misma que en ese momento usaba. Y sigue usando todo lo que tiene a su alcance para hacerme daño. Para hacerle daño a la criatura más inocente y pura que tengo en mi existencia.

Hoy, después de todo lo vivido durante los últimos ocho meses, donde he tenido que luchar  fuertemente para mantenerme en todos los aspectos de mi situación personal.

Puedo decir: Gracias a la luz de mis ojos, a ese angelito hermoso que ilumina mis días, mi vida y a quien miro con orgullo. Me da fuerzas, energía y ganas de volver para hacer realidad mis sueños.

Gracias mi niña. Gracias por ser tan valiente y regalarme tu risa, para que yo pueda volver a comenzar.

Estoy convencida ahora más que nunca, que sólo un motivo, una decisión, un ser querido. Una idea o una disposición pueden ser capaces de dar marcha. Y  darte el valor para comenzar, volver a andar el camino que dejaste atrás.

En ese camino, un día me quedé paralizada.

En una piedra al lado del mismo me senté y lloré, mi traje de guerrero y mi espada me pesaban tanto que no podía moverme. Vi el horizonte y no había más que nubes negras. Una tormenta de fuertes vientos, rayos que destruyen todo a su paso.

Hasta que la lluvia me alcanzó. Era agua helada, la oscuridad de la noche vino tan pronto, parecía que no había escapatoria de ese abismo negro y horrible en que se había convertido mi vida.

Los hechos, los sucesos y todo lo que viví en este tiempo fue realmente negativo. Con algunos destellos de luz, iluminados por los rayos de aquella tormenta espesa.

La maldad se acercó burlona y sonriente, se sentía con el derecho que le daba la satisfacción de verme en mi peor momento. Creía sin duda alguna que podía decirme cualquier cosa.

No me lo dijo a viva voz, tenía miedo de despertar a esa guerrera valiente que habita en mí.

La maldad susurró a la guerrera: “tú no puedes soportar la tormenta”. Y la guerrera devolvió el susurro: “YO SOY LA TORMENTA”.

Con esta pequeña alusión, quiero simbolizar lo que fue mi vida hasta el año pasado, con sus subidas y bajadas, y muy bajadas ¡eh!

No ha sido nada fácil, fue muy difícil, no quiero entrar en detalles por el momento, pues muchas cosas quedan por pasar. Sólo quiero decirles,  todo, absolutamente todo, pasa. Se queda en tu vida si tú dejas que así  sea.

Todos hemos vivido situaciones terribles en nuestras vidas. Hemos tenido que caer para levantarnos.

Sufrimos, hemos llorado desconsoladamente, preguntándonos una y mil veces.

¿Por qué? O en su defecto la más terrible de todas las preguntas ¿Por qué a mí?

No importa la situación que sea que estás pasando, no te sientas solo, seguro que hay mucha gente tratando de ayudarte. Para que avances y salgas de allí, por favor, vuelve a tu camino.

Amigos, familiares, organismos, conocidos, trabajadores de tu caso, todos ellos conforma tu ejército, el que te ayudará en las batallas.

No estás solo, un día vas a cerrar el ciclo, vas a pasar página, vas a superar esa etapa y repite para ti, cada vez que puedas: “Yo soy la tormenta”.

¡Hazlo!

 

Cambio e innovación

ipad-606764_1920-300x199 Cambio e innovación

Cambio e innovación

Cuando piensas en cambio e innovación, todo comienza a cambiar. En el año 2004 llega a mis manos un libro que cambió mi vida para siempre, “Padre rico, padre pobre” de Robert Kiyosaki.

Fue, el hallazgo hecho realidad. Entender que mi comportamiento en las empresas donde había tenido la oportunidad de trabajar, era el modo de ser de un emprendedor.

Yo siempre que pude escaparme de las garras de la oficina formalmente dicha, lo hacía.

Yo me sentía agobiada de trabajar en cuatro paredes y necesitaba ir con mi tiempo. Con una agenda para cumplir objetivos, no con una cronología impuesta sin determinar mis metas.

Tanto fue mi deseo de cambio de este sistema, de horarios y oficina, que para mi trabajo de grado en la universidad, realice una tesis sobre el trabajo a distancia o teletrabajo, como también se le conoce.

Mi deseo por reemplazar la oficina por casa, era tan grande y fuerte que me enfoque en dar los resultados esperados, mi tesis fue laureada y honorífica.

Pude encontrar un sistema para monitorear desde el centro de trabajo, conjuntamente con una auditoría de servicios para el puesto. Y estos, me dieron la oportunidad de explicar, que si era posible hacerlo.

Después de mi paso por la universidad, con mi trabajo mientras estudiaba, lo dejé; porque seguían pidiendo que trabajara en la oficina.

Por favor, si yo había podido demostrar que las empresas ahorraban dinero con teletrabajo, tenía que ser fiel a mi propia tesis.

Y cada vez iba creciendo en mí, el deseo de tener mi propia empresa.

Iba dando tumbos, de emprendimiento en emprendimiento, de hacer informes por mi cuenta cual consultora a comenzar mi propio establecimiento, que por falta de conocimientos me falló.

Luego, me inicié en la venta de productos, que se me dieron muy bien, pues podía empezar a establecerme como una muy buena vendedora. El problema estaba en la falta de conocimiento.

Pero esta vez, de un hecho tan importante como el deseo y las ganas que uno le puede poner a emprender. Y eso era, lo que resumió Theodore Roosevelt:

“El único ingrediente más importante en la fórmula del éxito, es saber relacionarse con la gente.”

Y yo no sabía relacionarme con la gente. No entendía lo que era el liderazgo en un equipo de trabajo, no por falta de conocimientos. Era  porque la universidad no te habla de ello.

Pero la práctica es la que te va a dejar entender, qué es lo que mueve a la gente.

En el año 2008, comienzo a trabajar como profesora universitaria y mi mundo cambió. Pues también llegó una gran oportunidad con una empresa multinivel.

La cual tiene un magnífico programa de educación continua para empresarios, saben ¿qué pasó?

Yo no me enganche, me colgué del programa y el siguiente libro más importante que llegó a mis manos, por este negocio fue “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas” de Dale Carnegie.

Allí entendí, que los negocios se hacen con personas, entendiendo motivos, necesidades y cubriendo las mismas. Aprendí y enseñé a todos mis alumnos, a cada uno de los que pasaron por mi aula de clases, que ellos podían emprender.

Comprendí, que un emprendedor sin conocimientos, sin inteligencia emocional, no podía sacar adelante su negocio.

Comprendí, que un emprendedor se convierte en un estudiante de su propio negocio, que necesita tener conocimientos.

Así como los médicos van a Conferencias, los abogados a simposios, los ingenieros a foros, porque ellos están buscando mantenerse actualizados. De esa misma manera, debe hacerlo un profesional, emprendedor o un empresario.

Y lo más importante, aprendí a invertir en mí, para educarme en vender, ¿sabes qué mucha gente tiene miedo de crear un negocio, por tener pánico a las palabras ventas o vender?

¿Quieres que te diga algo?

A vender, también se aprende. Dice Robert Kiyosaki en su libro “Padre rico, padre pobre”, la mejor inversión que hice en mi vida, fue ir a un seminario de ventas.

El cual no podía pagar porque lo consideraba costoso, pero insistí en ir porque yo quería ser el mejor vendedor. Entonces, busqué el dinero donde fuera. Lo encontré, pagué y al salir de allí me convertí en una máquina de ventas.

Robert Kiyosaki, asimiló y sacó su negocio adelante. Cada vez se vuelve un emprendedor en negocios nuevos donde decide invertir. Así que comencemos por aprender de él.

Invertir en ti, emprendedor.

En mi etapa como profesora, vi la ilusión en muchos de mis estudiantes., Ellos entendieron que debían mejorar en muchas cuestiones. La universidad no les daba para ser emprendedores o empresarios, incluso un profesional emprendedor dentro de una empresa.

Que un alumno me dijera que no le interesaba leer, para mí, fue una daga directa a mi amor por la lectura.

Pero le dije: “Sí, usted lee, este libro que le recomiendo, estoy segura que su percepción cambiará. Solo que antes debo preguntarle una última cosa, ¿sabe usted por qué a los esclavos no se les permitía leer en la época de la colonia?”

Y este chico me respondió: “No lo sé.” Y le respondí: “Porque se hacían libres.”

Mientras estuve viviendo, en España, unos 8 meses después de dejar a ese grupo en la universidad.

Este alumno me escribió y me dijo: Gracias profesora. Ahora estoy leyendo un libro de Brian Tracy y pronto haré realidad mi negocio.

A mí se me hizo un nudo en la garganta, de tanto orgullo por ese chico.  Porque él comprendió lo que trataba de enseñarle, pero sobre todo, él se hizo libre.

Así mismo, debemos educarnos para hacer caso omiso de la crítica. La misma que vendrá directamente de nuestros seres queridos y amigos.

Asociarnos con gente con nuestros ideales es una buena acción para conocer más empresarios y emprendedores.

Entablar futuras relaciones comerciales e incluso tener una referencia de nuestro mercado. Gente que crea en el éxito.

Cosas importantes para ser un emprendedor:

Deje de ver, escuchar y leer cosas nocivas, para aprender a ver el mundo con optimismo, ilusión, pasión y ganas. Aceptar los cambios y aferrarse continuamente a la innovación.

Planificación estratégica

calculator-178127_1280-300x200 Planificación estratégica

Planificación estratégica

Nuestra planificación estratégica comienza cuando queremos tomar las riendas de nuestras vidas. Cuanto mayor sea el  tiempo que dediques a lo que quieres, será mejor que empieces por emitir la naturaleza de la motivación de tu meta.

Planificar es tan fácil como levantarte y pensar qué harás hoy. Cada acto de nuestro día a día, va cargado de decisiones momentáneas o determinantes.

Por tanto planificar nuestro futuro, bien sea en el trabajo, en la escuela, la universidad o en nuestra vida personal se hace necesario para lograr nuestros objetivos y metas.

También depende de nuestros compañeros de viaje, si tenemos socios, la mejor pregunta para ellos es ¿qué puedo esperar de ti? ¿Dónde estaremos en los próximos diez años?

Recuerda que nada ocurre, hasta que tú crees y creas, comienza por definir:
  • Nivel de inteligencia ¿A dónde quieres llegar?

  • Elección del camino ¿Cuál escoger?

  • Enamorarse del esfuerzo. Cada paso dado vale el atrevimiento.

  • Victorias vacías vs. Victorias recompensadas

  • Actitud mental. Positiva o negativa.

  • Desarrolla tu visión. ¿Hacia dónde vas?

  • Define tus sueños.

  • Establece objetivos.

  • Formula un plan de acción.

  • Desarrolla hábitos adecuados.

  • Da el primer paso. ¡Hazlo ya!

“Tantas veces nos pasa que vivimos la vida encadenados y ni siquiera nos enteramos de que tenemos la llave del candado”. The Eagles.