El líder con alto coeficiente emocional

colors-2203720_1920 El líder con alto coeficiente emocional
El líder con alto coeficiente emocional

Un líder con un Coeficiente Intelectual alto, no es garantía de éxito, prestigio o vida feliz. Nuestras escuelas y culturas, antepone la competencia académica ignorando la Inteligencia Emocional de cada uno de nosotros.

La misma que comprende los rasgos de nuestro carácter y tiene una tremenda importancia en nuestras vidas.

Así como, las matemáticas o la lectura, son de importancia en el mundo académico. En el universo de las sensaciones emocionales, saber distinguir nuestras emociones básicas y sutiles.

Puede ser denominado una manera más hábil de hacernos visible ante otros seres humanos, y esto requiere pericia mental.

Es necesario conocer la Inteligencia Emocional de una persona. Para entender porque alguien con un determinado Coeficiente Intelectual progresa en la vida.

Mientras que otro con el mismo nivel, constantemente se estrella contra un muro.

La Inteligencia  Emocional es la capacidad que tenemos de determinar lo bueno que somos usando las habilidades que poseemos.

Existen innumerables evidencias que prueban que la gente con una buena capacidad emocional. Que conoce y controla sus sentimientos, y que comprende los de las otras personas.

Tiene una ventaja en todos los aspectos de la vida ya sea personal o profesional.

La gente con habilidades emocionales altamente desarrolladas está generalmente más satisfecha de su vida. Y tienen un mayor control en sus procesos mentales, lo que rebosa en su productividad.

Las personas que no tienen control de sus emociones, tienen que superar problemas. Estos les impiden pensar con claridad y concentrarse en sus respectivos trabajos.

La parte del autoconocimiento, centrada en la vida emocional es la que llamamos autoconciencia.

Autoconciencia

La Autoconciencia consiste en ser conscientes de nuestras emociones primero. También en tener la habilidad de reconocer una emoción en cuanto ocurre.

La observación activa de las emociones es el primer paso para su control. Por tanto, las personas que conocen de sus emociones y sentimientos. Tienen un sentido más fiable en su conexión con las decisiones importantes.

Las emociones básicas se expresan físicamente de maneras muy distintas, hablemos un poco de ellas:

1.- La ira. Cuando nos enfurecemos la boca se frunce y la cara se enrojece. Enfocamos el objeto de nuestra ira y colocamos el cuerpo en posición de ataque.

2.- Miedo. Cuando nos asustamos la boca y los ojos se abren totalmente. El cuerpo se torna rígido y el pulso se acelera. Palidecemos. Temblamos.

3.- Disgusto. Cuando algo nos causa repulsión, fruncimos y abrimos la boca (Como indicando ganas de vomitar)

4.- Sorpresa. Provoca que levantemos las cejas, para facilitar la visión y abrimos la boca, para que sea más fácil respirar.

5.- Felicidad. Cuando somos felices reímos o sonreímos, las comisuras de la boca suben, el labio superior se eleva empujando las mejillas y formando arrugas alrededor de los ojos.

 6.- Tristeza. Cuando estamos tristes los músculos faciales caen. Se alarga la cara, fija la mirada, la boca cae y también las cejas.

Sin embargo, el Dr. Paul Ekman, recuerdan la serie de televisión Lie To Me. En honor a este investigador se hizo este famoso programa, durante la década de 1990 en adelante.

Ekman amplió la lista de emociones básicas, incluyendo un rango que va desde las positivas a las negativas:

Alivio, bochorno, complacencia o contento, culpa, diversión.

Desprecio o desdén, entusiasmo o excitación.

Orgullo, placer sensorial, repugnancia, repulsa, asco o repulsión, satisfacción y vergüenza.

Puede que seamos conscientes de ello, pero las emociones negativas nos hacen ser más vulnerables. Pues van carcomiendo nuestro inconsciente e influyendo poderosamente en nuestra percepción de las cosas.

De nuestras relaciones personales, laborales y  en nuestras reacciones a diversas situaciones cotidianas o excepcionales.

Un ejemplo, del NO control de las emociones y de falta de Inteligencia Emocional, puede ser el siguiente:

Alguien que ha tenido una discusión por la mañana puede estar irritable todo el día. Incluso con cualquier persona, sin que ésta haya tenido que ver con su situación al inicio del día.

Los buenos líderes controlan sus emociones, ejercen autocontrol

Esto es tener la habilidad de controlar las emociones de manera que trabajen para nosotros y no en contra nuestro. El autocontrol siempre es una cuestión de equilibrar sentido y sentimiento.

La capacidad de autoconsciencia incluye habilidades para diluir la ira, sacudirse el miedo. Evitar la depresión o irritabilidad, también tomando en cuenta que es posible controlar la pasión, el entusiasmo y la energía positiva cuando es necesario.

El objeto del autocontrol, no es suprimir emociones. Las emociones convenientes son necesarias. Pues son las que resultan apropiadas para las circunstancias del momento.

En una discusión con un miembro de tu equipo, no puedes permitir que la ira se desborde, allí es donde actúa la Inteligencia Emocional.

¿Qué pasa si estás tratando de enseñar a alguien que te dice que no es así como le indicas?

¿Cómo sientes cuando alguien refuta toda una exposición que has preparado?

¿Qué haces cuando alguien te dice que estás equivocado con todo lo que dices y además lo hace delante de otras personas?

¿Qué sientes cuando alguien te dice tú no sabes del sector, y eres tú quien le aconseja qué hacer por tu experiencia en ámbitos que se pueden aplicar perfectamente?

Son diferentes situaciones, pero seguro te puedes haber encontrado con ellas alguna vez. Ya sea en tu vida personal o profesional. No sé, si te ha pasado como a mí.

Yo he tenido la desagradable experiencia de encontrar personas que te dicen cosas muy fuertes, delante de otros y de una manera muy ruda.

Y sobre todo, cuando soy yo quien conoce el tema. Bien sea por investigación, por experiencia propia o por trabajo en esas áreas.

Siempre vamos a necesitar a un líder con alto coeficiente emocional.

Una de las cosas que hago, es dejarles hablar, que exponga todo lo que tienen. Para luego con algunos métodos aprendidos de la Inteligencia Emocional, llevar su exposición a mi plano.

Manteniendo mi autocontrol. Pues soy yo, quien debe actuar diferente, mi interlocutor, no sabe lo que yo sé, así que lo aplico.

“Todo el mundo busca la felicidad, Y hay un medio seguro para encontrarla. Consiste en controlar nuestros pensamientos. La felicidad no depende de condiciones externas, depende de condiciones internas.”

Dale Carnegie