Qué hacer o decir cuando un jefe te ataca

box-1013994_1280-300x300 Qué hacer o decir cuando un jefe te atacaQué hacer o decir cuando un “jefe” te ataca

¿Sabes qué hacer o decir cuando un jefe te ataca? Hace unos años trabajé para el sector banca y finanzas, una experiencia que me llevó a resultados inesperados, buenos y magníficos en su entorno. Aprendí muchísimo de atención al cliente y calidad de servicio, trabajo en equipo.

Y también sufrí del llamado “Bullying laboral”, mobbing o acoso laboral.

Después de pasar por un riguroso proceso de selección, investigación, formación, adiestramiento y calificación. Quedé entre los 3 primeros puestos de trabajadores altamente calificados, cualificados y con habilidades requeridas en el puesto de trabajo ofertado. Y para los consecutivos cargos dentro de la escala corporativa. 

Recomendación del equipo de capital humano a los departamentos que nos incorporamos estas dos personas y yo. “La inmediata incorporación al siguiente puesto de trabajo (…) por la adecuación de sus capacidades de liderazgo, trabajo en equipo y alta competencia gerencial”.

Recuerdo perfectamente que llegué a mi área designada, a la hora indicada. Me recibieron mis compañeros, un supervisor medio, me presentó a todo el departamento y mientras en la oficina de la supervisora de todo el área. Allí, había dos trabajadores más, que luego de treinta minutos, salieron llorando de ese lugar.

Vaya espectáculo de primer día. Pero bueno, pensé que quizás era un problema aislado o puntual. La supervisora en cuestión ni siquiera preguntó por mí, que era la recién llegada, esa otra persona que iba a formar parte del equipo. Mal empezamos, bueno, ella comenzó mal, no había liderazgo.

Resulta que, la situación del primer día con los trabajadores se repetía todos los días con trabajadores diferentes, quienes salían de allí con la misma cara, unos lloraban y otros iban con cara de pocos amigos. Hasta que un día me tocó a mí.

Pero, ¿qué hacer o decir cuando un jefe te ataca?

La señora supervisora en cuestión me llamó para decirme lo siguiente: “me ha llamado un cliente muy importante, para decirme que tú te metes en sus cuentas bancarias y que llamas a su esposa para amenazarle, porque fuiste su amante alguna vez.

Por tanto, tengo aquí una amonestación o memorándum para anexar a tu hoja de vida en esta empresa, después de que la firmes”.

¿Tienes idea de mi cara de póker en ese momento?

Primero me llama por única vez después de un mes trabajando allí y ni siquiera para conocerme, sino para decirme un cuento que parecía de telenovela de quinta o de programa cómico absurdo. En su convicción esta señora, creía que podía tratar a todos bajo una serie de calumnias por igual.

Yo la dejé hablar y escuché atentamente. ¿Recuerdas que siempre he hablado de comunicación efectiva? Aquí va el primer truco “ESCUCHAR ATENTAMENTE”.

Mi respuesta a eso que me dijo, fue la siguiente: “con mucho respeto y ante su acusación, creo que hay diferentes motivos en ella, pero la primera acción de un supervisor es confiar en su gente, siempre y cuando se dé a la tarea de conocerles. Primero que nada, yo no tengo ni usuario ni claves de acceso al sistema. Hasta que el Departamento de Seguridad Bancaria me los asigne de manera formal. Por tanto mis compañeros están en la obligación de prestarme sus identificaciones digitales para acceder al sistema.

Yo uso las claves de 5 personas distintas.

Segundo, para hablar de un cliente importante y decir cosas tan graves como esas. Usted debe exigir una auditoría de servicios que debe hacer Seguridad Bancaria sobre las claves de acceso que me han prestado mis compañeros.

Entonces…

Y luego de esto, debe pasar inmediatamente un reporte a todos los departamentos involucrados informando de esta situación, desde allí tomar las medidas pertinentes del caso.

Tercero, como usted no se dio a la tarea de conocerme, no sabe que llevo apenas seis meses en el país. De los cuales cuatro, los he pasado bajo una estricta supervisión de parte de la empresa.

Cuarto, el código de ética de la empresa va conjuntamente de la mano con la ley del trabajo y en los dos. Reza lo siguiente “ningún supervisor podrá hacer juicios “a priori”, sin haber llevado a cabo con anterioridad una investigación”.

Quedó demostrado que la señora en cuestión, no se dio a la tarea de leer su correspondencia. Tampoco de conocerme y simplemente pensó que podía amedrentarme con acusaciones como lo hacía con todos los compañeros. Un método que usaba con todas las personas que les tocaba trabajar allí.

Al día siguiente de este incidente, me fui a hablar con los supervisores directos de ella. Con el código de ética de la empresa, la ley de delitos informáticos,  la ley del trabajo y la ley de violencia de género (por el uso de violencia psicológica), en las manos.

Expuse la historia, mis argumentos, detalle cada artículo que estaba incumpliendo esta señora de cada norma, exigí una auditoría bancaria y que quedará limpio mi nombre así como mi hoja de vida en la empresa.

Resultado, la señora quedó más que amonestada y con un precedente presentado de manera formal por un trabajador a su cargo.

¿Qué hacer en los casos de acoso laboral?

Primero, escuchar atentamente y documentar todo lo que te pasen por escrito, así sean correos internos. Documentar no es más que guardar copia detalladamente de lo que te envía el acosador.

Segundo, leer e investigar las políticas, el código de ética o las normas que tiene la empresa. Para los casos como este de investigación a los trabajadores u otros que sean competencia de tu puesto de trabajo.

Tercero, leer la ley del trabajo de tu país. Si estás afiliado a un sindicato, debes saber cómo te pueden representar y qué harán por ti.

Cuarto, nunca dejes que te acusen sin defenderte. Escribe una carta pásala a los supervisores siguientes de esa persona, todo por escrito. Debe quedar una prueba de lo que está pasando.

Quinto, las ofensas, los insultos no deben ser permitidos, si tienes la posibilidad de grabarlos porque no te los escriben mejor.

Sexto, si la empresa no actúa, entonces toca defenderse ante los tribunales laborales, asesórate sobre el tema.

Séptimo, siempre que respondas a una agresión de manera verbal, hazlo de forma educada, recuerda el acosador es el otro, no tú.

Octavo, tu dignidad y autoestima vale mucho más que un puesto de trabajo. Y hoy en día puedes captar pruebas que te ayuden a denunciar lo que te están haciendo.

Finalmente, te cuento que, aquella supervisora, cuatro meses después fue investigada por el banco. Concretamente por Seguridad Bancaria, por lo que se denomina Legitimación de capitales o blanqueo de dinero. En complicidad con una empresa de algún sector de dudosa procedencia. Fue expulsada y actualmente recae sobre ella un juicio por tal motivo.

“Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena.”

Mahatma Gandhi